Propiedad Industrial

La Propiedad industrial comprende principalmente las patentes, los modelos de utilidad, los semiconductores, los diseños industriales, las marcas, y los nombres comerciales. No resulta fácil explicar en que consiste una patente, una marca o un diseño industrial, denominaciones que se agrupan dentro de lo que la ley conoce como Títulos de Propiedad Industrial, quizás por ser bienes inmateriales, pero concede el derecho exclusivo y excluyente sobre una invención, una forma o una denominación.

La adquisición de estos derechos es voluntaria, y se consigue a través de su Registro tras cumplir con los requisitos que la ley impone. Es muy importante destacar este carácter voluntario, puesto que no se puede exigir a nadie la solicitud de una patente o de una marca, pero su posesión permite emprender acciones y medidas para perseguir y castigar por la vía civil y penal a los infractores de estos derechos.

La protección de estos derechos se adquiere para el país donde se ha realizado la solicitud. Sólo en los casos de la Marcas/ diseños comunitarios se consigue unos derechos cuya vida legal es común para un conjunto de países: los miembros de la Unión Europea

La primera ley conocida en nuestro país sobre Propiedad Industrial aparece durante el Reinado de José Bonaparte (1811)

En el año 1826 con el Real Decreto de 27 de marzo se instaura un verdadero sistema de patentes en España, a semejanza de los ya desarrollados en otros países europeos. Esta normativa ha sufrido diversas modificaciones hasta 1878, fecha en la que entró en vigor una nueva legislación de patentes a la que sustituyen posteriormente otras normas de 1902 y 1929, hasta llegar a 1986 cuando se aprueba la ley 11/1986 de 20 de marzo que es la que está en vigor en estos momentos.

De la misma forma a lo largo de los últimos años se ha ido modificando las demás leyes de propiedad industrial para llegar a las que hoy en día se encuentran en vigor (ver nuestra pagina web – legislaciones)